Uno de los principales atractivos de la zona turística de Tafí son sus menhires (del celta men: 'piedra', hir: 'larga'). Se trata de monolitos hitifálicos, tallados por los indígenas locales de la cultura Tafí. En un principio, se encontraban esparcidos por todo el valle pero, durante el gobierno de facto de Antonio Domingo Bussi, con impericia científica se los reunió a todos en el Parque de los Menhires cercano a la localidad de El Mollar, con la excusa de preservar su integridad y evitar daños ocasionados por parte de los turistas que los visitan. En dichos menhires podemos encontrar diferentes grabados.
Son de excelente calidad los quesos Tafí producidos desde el siglo XVII, junto a estos quesos también se destacan los quesillos y gran variedad de preparaciones de estos lácteos derivadas ( por ejemplo los sencillos aunque exquisitos postres de quesillo y miel o de queso y dulce de cayote ) acompañados con kiwis y/o uvas; también se pueden degustar muy buenos asados de vaca, y chivito, y especialmente, las truchas asadas y aderezadas con limón procedentes del cercano Lago El Mollar, todas estas preparaciones se pueden acompañar con muy buenos vinos como el blanco torrontés típico de los inmediatos Valles Calchaquíes o las cervezas como las elaboradas en San Miguel de Tucumán.
Cuenta con 3.403 habitantes (INDEC, 2010), lo que representa un incremento del 3% frente a los 3.300 habitantes (INDEC, 2001) del censo anterior.